lunes, 8 de junio de 2015




El Cerebro Adicto

Entrevista realizada por Verónica Guerrero Mothelet para la revista ¡Como ves!,  UNAMlA

La drogadicción ya no es considerada un problema moral, ahora se reconoce como una enfermedad que se trata y controla.

La Directora del Instituto Nacional de Psiquiatría Juan Ramón de la Fuente Muñiz (INPRF), la Dra. María Elena Medina Mora Icaza indica que el cambio de visión se debe a que la investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow quién es la Directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas en Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés), observó imágenes cerebrales dónde se ve la influencia de las drogas en diversas zonas del cerebro, encontrando la causa física de la dependencia de sustancias y así entender que los pacientes requerían de tratamiento.

Hoy en día la adicción se considera una enfermedad cerebral debido a la modificación que sufre el cerebro del enfermo ya que con el abuso de drogas se alteran algunas zonas como el tallo cerebral (que controla ritmo cardíaco, respiración y sueño), la corteza cerebral que nos permite pensar, planear y resolver y el sistema límbico.

Explica que cuando la droga ingresa al cerebro interfiere en el proceso natural de intercambio de información neuronal, comunicación que se lleva a cabo mediante sustancias químicas llamadas neurotrasmisores, la estructura química de algunas drogas (mariguana) se parece a la de un neurotrasmisor natural, lo que impide una adecuada comunicación ya que la mayoría de las drogas interfieren con la actividad neurotrasmisora de la dopamina que tiene que ver con la sensación de placer y a que el cerebro se acostumbra a esa producción extra de dopamina y cuando no se drogan caen en depresión, otro problema generado por el abuso de drogas es la pérdida de la capacidad de aprender.  

El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones explicando la Dra. Medina Mora “La parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio u control de la conducta se desarrolla hasta los veintitantos años siendo la adolecencia una época en la que se están desarrollando todas las conexiones y exponer el cerebro a las drogas a esa edad tiene consecuencias mucho muy dañinas”.

El artículo hace mención de otro grupo de riesgo este está formado por personas que tienen algún padecimiento mental o psiquiátrico ya que el abuso de sustancias puede llevarlos a deprimirse de tal forma que pueden tener trágicas consecuencias.

Teniendo mucha influencia el medio ambiente en el cuál se desarrollo un individuo, siguiendo como ejemplo todo lo que ve en su entorno familiar y social, repitiendo patrones pero al tener bien establecido que la drogadicción es una enfermedad que debe tratarse teniendo como indicador de éxito las recaídas que pueda tener el enfermo no el tiempo de abstinencia, definiendo el tratamiento según la sustancia, el entorno y la persona para que sea integral.

Al quedar documentadas las investigaciones tanto la de la Dra. Volkow como la que financio el INPRF y lo que éste artículo muestra se concluye que la drogadicción es una enfermedad tratable y la adolecencia es la etapa más peligrosa así que se debe educar para prevenir ya que las consecuencias afectan a los chicos que inician con este hábito antes de los 17 años, considerando que los que empiezan el consumo después de los 26 años son tratados con éxito.

Al ser considerada como enfermedad se deben de tomar medidas preventivas, campañas publicitarias y de apoyo como las que se vienen realizando para la prevención de la diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, étc. Para concientizar a los niños y jóvenes del riesgo que corren si por desgracia se enferman de drogadicción.

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