El Cerebro Adicto
Entrevista realizada por Verónica
Guerrero Mothelet para la revista ¡Como ves!,
UNAMlA
La drogadicción ya no es
considerada un problema moral, ahora se reconoce como una enfermedad que se
trata y controla.
La Directora del Instituto
Nacional de Psiquiatría Juan Ramón de la Fuente Muñiz (INPRF), la Dra. María
Elena Medina Mora Icaza indica que el cambio de visión se debe a que la
investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow quién es la Directora del
Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas en Estados Unidos (NIDA, por sus
siglas en inglés), observó imágenes cerebrales dónde se ve la influencia de las
drogas en diversas zonas del cerebro, encontrando la causa física de la
dependencia de sustancias y así entender que los pacientes requerían de
tratamiento.
Hoy en día la adicción se
considera una enfermedad cerebral debido a la modificación que sufre el cerebro
del enfermo ya que con el abuso de drogas se alteran algunas zonas como el
tallo cerebral (que controla ritmo cardíaco, respiración y sueño), la corteza
cerebral que nos permite pensar, planear y resolver y el sistema límbico.
Explica que cuando la droga
ingresa al cerebro interfiere en el proceso natural de intercambio de
información neuronal, comunicación que se lleva a cabo mediante sustancias
químicas llamadas neurotrasmisores, la estructura química de algunas drogas
(mariguana) se parece a la de un neurotrasmisor natural, lo que impide una
adecuada comunicación ya que la mayoría de las drogas interfieren con la
actividad neurotrasmisora de la dopamina que tiene que ver con la sensación de
placer y a que el cerebro se acostumbra a esa producción extra de dopamina y
cuando no se drogan caen en depresión, otro problema generado por el abuso de
drogas es la pérdida de la capacidad de aprender.
El consumo crónico de drogas
deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones explicando la Dra.
Medina Mora “La parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio u
control de la conducta se desarrolla hasta los veintitantos años siendo la adolecencia
una época en la que se están desarrollando todas las conexiones y exponer el
cerebro a las drogas a esa edad tiene consecuencias mucho muy dañinas”.
El artículo hace mención de otro
grupo de riesgo este está formado por personas que tienen algún padecimiento
mental o psiquiátrico ya que el abuso de sustancias puede llevarlos a
deprimirse de tal forma que pueden tener trágicas consecuencias.
Teniendo mucha influencia el
medio ambiente en el cuál se desarrollo un individuo, siguiendo como ejemplo
todo lo que ve en su entorno familiar y social, repitiendo patrones pero al
tener bien establecido que la drogadicción es una enfermedad que debe tratarse
teniendo como indicador de éxito las recaídas que pueda tener el enfermo no el
tiempo de abstinencia, definiendo el tratamiento según la sustancia, el entorno
y la persona para que sea integral.
Al quedar documentadas las
investigaciones tanto la de la Dra. Volkow como la que financio el INPRF y lo
que éste artículo muestra se concluye que la drogadicción es una enfermedad
tratable y la adolecencia es la etapa más peligrosa así que se debe educar para
prevenir ya que las consecuencias afectan a los chicos que inician con este
hábito antes de los 17 años, considerando que los que empiezan el consumo
después de los 26 años son tratados con éxito.
Al ser considerada como
enfermedad se deben de tomar medidas preventivas, campañas publicitarias y de
apoyo como las que se vienen realizando para la prevención de la diabetes,
hipertensión, obesidad, cáncer, étc. Para concientizar a los niños y jóvenes
del riesgo que corren si por desgracia se enferman de drogadicción.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario